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RUPTURA IRREPARABLE,  LA NUEVA CAUSAL DE DIVORCIO EN PUERTO RICO2013-05-10 16.11.53_Lucas_Vignette

 

Por: Lcdo. Rafael L. Reyes Almodóvar, Abogado y Notario

En Puerto Rico, la institución del matrimonio continúa ocupando un lugar muy importante. Como cuestión de hecho, nuestro Tribunal Supremo reconoce que como parte del derecho a la intimidad, surge el derecho de las personas a contraer matrimonio.

Por otro lado, esa misma constitución comienza por garantizar  y  establecer que la dignidad del ser humano es inviolable. Sin embargo, hay una pregunta que debemos contestarnos, ¿quedaba protegida esa dignidad con las diferentes formas reconocidas por nuestro ordenamiento jurídico, para obtener el divorcio?

Nuestro ordenamiento jurídico, reconoce diferentes formas de obtener el divorcio, unas culposas y otras no. Sin embargo la tendencia en nuestra sociedad a través de los últimos años ha sido llevar a cabo el proceso de divorcio por causales no culposas, entiéndase, por separación o por consentimiento mutuo.

El divorcio por consentimiento mutuo, en Puerto Rico, ha sido reconocido a través de nuestro Tribunal Supremo desde 1978, como una opción para la disolución del vínculo matrimonial en aquellas parejas cuyo matrimonio había perdido su propósito o razón de ser, pero sin embargo no deseaban discutir sus intimidades matrimoniales en un tribunal dentro de un proceso adversativo. De esta forma se protege su derecho a la intimidad y dignidad como ser humano.

Como abogado, en varias ocasiones he tenido la experiencia de atender personas que me dicen;  “licenciado, me quiero divorciar, mi matrimonio ya no tiene razón de ser, ya no aguanto más,  pero, no podemos ponernos de acuerdo en todo lo relativo a la petición de divorcio por lo que no puedo divorciarme por consentimiento mutuo, o,  mi pareja  no quiere firmar y conceder su consentimiento al divorcio, ¿qué puedo hacer?”

Frente a una situación de esta naturaleza, y no estando presente los elementos necesarios para probar alguna de las otras causales de divorcio reconocidas en Puerto Rico, la única opción disponible era la causal de separación, para la cual deben pasar dos (2) años para poder divorciarse. Esto deja al conyugue que desea divorciarse, en una situación difícil emocionalmente, intolerable, y  más cuando hay hijos menores pues en una situación de esta naturaleza les afectaría directamente. Además en la mayoría de los casos impide u obstaculiza que el otro conyugue pueda rehacer su vida en todos los aspectos, debido a la implicaciones o efectos legales, económicos, sociales y/o morales que esta situación produce.

Aunque la preservación y fortalecimiento de la unidad familiar ha sido y sigue siendo la política pública del estado, y entendemos que la disolución del vínculo matrimonial siempre debe ser la última alternativa, indudablemente surgen situaciones donde la mejor alternativa es disolver ese vínculo matrimonial de una manera ordenada, pronta y conforme a Derecho.

A esos efectos el pasado mes de agosto de 2011, se firmó la Ley 192, la cual atiende esta situación añadiendo a nuestro código civil la figura de la “Ruptura Irreparable”  como nueva causal de divorcio.

Esta nueva causal provee una alternativa en Derecho, al conyugue que no desea continuar con el vínculo matrimonial, por no poder ya sostener la vida en común con su pareja, pero sin embargo no puede ponerse de acuerdo con esta para obtener la disolución de su matrimonio por alguna de las otras causales reconocidas en Puerto Rico.

El divorcio por la causal de ruptura irreparable, a pesar de que requiere que se presente la acción individualmente, contrario al consentimiento mutuo  en el cual se presenta conjuntamente una petición ex parte, tiene la ventaja de proveer una alternativa de divorcio no culposo, en donde no hay que ventilar o exponer públicamente las intimidades del matrimonio que le llevaron a tomar esa decisión, así como tampoco se tiene que contar con el consentimiento del otro conyugue para obtener el divorcio.

El autor de este artículo es Abogado y Notario, Presidente de REYES ALMODOVAR DESPACHO LEGAL, en Caguas, PR y Profesor Universitario.

Para más información sobre este u otros temas de interés, puede llamarnos al (787) 743-8050  o puede escribirnos a través de; licenciadoreyesalmodovar@gmail.com

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¿Sabía usted que cada ciudadano propietario de su residencia principal, cuenta con una protección básica ante el riesgo de ejecución de una sentencia en contra de su residencia?

Por: Lcdo. Rafael Reyes Almodóvar

La Ley 195 de 20 de septiembre de 2011, denominada como; “Ley de Protección del Hogar”,  tiene como finalidad que cada ciudadano propietario cuente con una protección para su residencia principal, contra el riesgo de ejecución de esa propiedad.

La pérdida del hogar familiar es un duro golpe para toda la familia. Ante una situación económica como la que atraviesa nuestro país, nadie está exento de de enfrentar problemas económicos. Frente a esta lamentable realidad, ¿Qué está haciendo usted para proteger su hogar y el de su familia?

La protección económica que nos brinda la nueva ley, se dirige exclusivamente a proteger el derecho a “hogar seguro” de una venta promovida por un acreedor a virtud de sentencia o ejecución. Aclaramos que esta ley,  en ninguna manera restringe el derecho a hogar seguro que en los casos de divorcio se concede a uno de los cónyuges por razón de adjudicársele la custodia de los hijos, según dispuesto por nuestro Código Civil.

La nueva ley establece como irrenunciable el derecho a hogar seguro, y de existir cualquier pacto en contrario, el mismo será nulo. El derecho de “hogar seguro”, protegerá su residencia principal, de embargos, sentencias o ejecuciones realizadas para el pago de deudas, excepto; 

  1. una hipoteca, que grave dicha residencia
  2. cobro de contribuciones estatales y federales
  3. en los casos donde se le deba a contratistas por      reparaciones de la propiedad protegida
  4. en los casos donde aplique el Código de Quiebras Federal
  5. en todos los casos de préstamos, hipotecas, contratos      refaccionarios y pagarés constituidos a favor de o asegurados u otorgados      por la PRPCA, Small Business Administración, la Autoridad para el      Financiamiento de la Vivienda de PR, la Administración  Federal de Hogares de Agricultores, la      FHA, la Administración de Veteranos y el Departamento de Desarrollo      Económico y Comercio de PR y las entidades sucesoras de los antes      mencionados, así como a favor de cualquier otra agencia o entidad estatal      o federal que garantice préstamos hipotecarios que se aseguran y venden en      el mercado secundario.

Debemos aclarar que la protección de “hogar seguro” no se extingue por que el hogar se alquile como resultado de una relocalización temporera, mientras no se compre otra propiedad para destinarla como residencial principal. Además aclaramos que ninguna persona podrá designar más de una propiedad como hogar seguro.

Para más información sobre como usted puede establecer este derecho y proteger su residencia principal contra embargos, sentencias o ejecuciones. El autor de este artículo es Abogado y Notario, Presidente de REYES ALMODOVAR & ASOC. DESPACHO LEGAL, en Caguas, PR y Profesor Universitario.

Para más información sobre este u otros temas de interés, puede llamarnos al (787) 743-8050  o puede escribirnos a través de; licenciadoreyesalmodovar@gmail.com